Historia

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La Sociedad Protectora de La Balesquida nace en el año 1930 con el objetivo de salvar la insostenible situación económica de la existente Cofradía que seguía su trayectoria con todo género de penurias y dificultades.

La labor de la Sociedad Protectora fue iniciada por un grupo de entusiastas ovetenses: D. Ramón Prieto Pazos, D. José A Buylla, D. Alfonso Muñoz de Diego, D. Aurelio Ruiz y D. Ricardo Casielles. Ellos tomaron el acuerdo de promover y constituir una sociedad que respondiera al título de “Protectora de La Balesquida” y cuyo objetivo principal fuese ayudar y colaborar con la Cofradía en lo “divino” y en lo humano venciendo los obstáculos económicos que la habían llevado a la ruina y proteger así su mantenimiento. Los estatutos se firmaron el 22 de Febrero del mismo año.

En su andadura desde 1930 hasta la actualidad estuvo dirigida por 6 presidentes: D. Aurelio Ruiz, D. Ricardo Casielles, D. Juan Uria Riu, D. Luis Rodríguez Prieto, D. Francisco Blanco Cuesta y el actual, D. José Antonio Alonso Menéndez. El año de su fundación tuvo como presidente de honor a D. Ramón Prieto Pazos.

Los rectores de la Sociedad Protectora se ingeniaron para buscar recursos que hicieran posibles sacar a flote, aunque solo fueran las fiestas populares, festejos profanos que eran y son los que dan popularidad a la Institución, potenciar su resurgimiento y dar el mayor auge a la tradicional fiesta del Martes de Campo.

Actualmente la Sociedad Protectora sigue sirviendo, ayudando y organizando lo que es muy nuestro, muy tradicional, muy ovetense y que está lleno de historia. Vela por conservar y difundir el espíritu abierto de Dña. Velazquita Giráldez para que sus socios y simpatizantes se sientan libres de ataduras que nunca existieron. Quiere ser un puente entre el ayer y el hoy rescatando costumbres medievales, como el Heraldo o la Fama que desfila el domingo de Pentecostés, trabajando siempre para conservar y defender el futuro de todo lo referente a la Balesquida. Está íntimamente ligada a la tradición y a las costumbres de Oviedo que nos dejaron las generaciones pretéritas para que las defendamos y trasmitamos a las nuevas, sin permitir que se rompa la conexión entre ellas.

Somos conscientes de que a lo largo de los años de experiencia hemos contraído una deuda con todos los ovetenses ya sean alfayates u hombres buenos vecinos de Oviedo a los que hace referencia el reglamento fundacional de Dña. Velazquita.

Desde esta página prometemos seguir adelante y trabajar porque sean inseparables: Oviedo y La Balesquida.